¿Quienes somos? Conoce Clínica TEMBO
Tu dolor en las mejores manos
¿Cuántas veces te han dicho “ya se te pasará” y aquí sigues, con la misma fascitis, el mismo dolor de espalda que no termina de curar?
Si has pasado por una clínica donde te meten en una camilla, te dan 15 minutos de masaje entre otros dos pacientes a la vez, y te despiden con un “cuando te vuelva a doler, nos avisas”… sabes de lo que hablamos. Eso no es tratar a una persona. Eso es despachar dolor en cadena.
Nosotros no funcionamos así. Y por eso este local tiene tanta historia detrás.
Antes de ser Fisioterapia Tembo, este local era el ultramarinos de mis abuelos. Cuando llegaron del pueblo a Carabanchel, montaron aquí una pequeña tienda de alimentación para el barrio. Trato cercano, de toda la vida, de conocer a cada vecino por su nombre. Después de años haciendo fisioterapia a domicilio, decidí montar mi propia sede; y no había mejor sitio que este. El barrio donde me crié, el local de mi familia. Seguir su camino, pero ayudando a la gente desde la fisioterapia en vez de desde el mostrador.
¿Y por qué Tembo?
Cuando tuve una lesión de rodilla que me llevó a quirófano, mi padre encontró un elefante de juguete encima del capó del coche, el mismo día de la operación. Todo salió perfecto. Desde entonces el elefante se convirtió en el amuleto de mi familia; lo llevé a exámenes, a partidos, a cada momento que necesitaba un poco de suerte. Hoy lo llevo tatuado en el brazo.
Tembo significa “elefante” en swahili.
Es mi familia, presente en cada sesión que damos.
DESDE SIEMPRE, CERCA DE TI
Una clínica de barrio. Una forma diferente de entender la fisioterapia.
La misma cercanía con la que nuestros abuelos cuidaban a sus vecinos, hoy puesta al servicio de tu recuperación.
Porque un buen fisioterapeuta trata la lesión. Un gran fisioterapeuta trata a la persona.
La sanidad se está deshumanizando: pantallas, prisa, cinco minutos por paciente, nadie te pregunta cómo estás llevando el dolor en tu día a día. Aquí no. Aquí no te tratamos un esguince de tobillo o una lumbalgia, te acompañamos a ti; con lo que te preocupa, con lo que no puedes hacer ahora mismo por culpa de esa lesión. Por eso somos especialistas en pie, tobillo y rodilla, pero también en dolor de espalda, cervicales y lumbares; cada fisio del equipo con su propio foco, para que siempre te trate quien mejor conoce tu caso.
Por eso no vendemos “un masaje y ya está”. Vendemos un proceso: seguimiento real durante toda tu recuperación, no solo cuando te duele.
Sobre el precio
Somos la clínica más cara de la zona ( 55€/sesión) y lo decimos sin esconderlo. No competimos por barato. Competimos por resultado: sesiones individuales de 50 minutos, un único paciente por sala — nunca en cadena, nunca compartiendo fisio con otra persona a la vez — y seguimiento real de tu caso de principio a fin.
Nuestro Equipo de Fisioterapeutas
Conoce a nuestro equipo especializado en aliviar tus dolores y devolverte tu calidad de vida
Fisioterapia de pie y tobillo
Fisioterapia deportiva
Fisioterapia cervical
Fisioterapia de ATM y bruxismo
Punción seca y técnicas invasivas
Ejercicio terapéutico
Fisioterapia de tendinopatías
Creo que el ejercicio no debería ser un castigo. Mi objetivo es que cada persona vuelva a disfrutar del movimiento, se sienta fuerte y descubra que cuidarse también puede ser un momento para uno mismo
Pilates Reformer
Pilates Cadillac
Pilates Springboard
Megaformer
¿Dónde se encuentra nuestra clínica FISIOTERAPIA TEMBO?
Nos encontramos en el Distrito de Carabanchel, enfrente del Mercadona de Calle Zaida y cerca de varias estaciones de metro y paradas de autobús
- Calle Zaida 46, 28019, Carabanchel, Madrid
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A 3 minutos de las líneas de autobús 55 y 119 y a menos de 10 min de las restantes.
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Estaciones de Oporto, Vista Alegre y Carpetana
A menos de 10 minutos de las líneas de metro 5 y 6.
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Estación de Renfe Laguna C-5
A menos de 15 minutos de la renfe. En la misma parada se puede coger la línea 55 y 119 de autobús que te dejará a 3 minutos de la clínica
Conoce a David “el Canoso”
Desde los 20 años tengo canas. Llevo unos 10 años aguantando las bromas de mis amigos — que si me las tiño, que si parezco un abuelo cuando me da el sol… Hasta mi madre se apunta. Al final el mote se quedó, y hoy me lo pongo yo mismo antes de que lo haga nadie.
Soy una persona familiar. El deporte ha sido siempre parte de mi vida: años jugando al fútbol, ahora enganchado al pádel, y gimnasio de fondo. Le digo mucho a mis pacientes algo en lo que creo de verdad: el trabajo va y viene, las parejas y hasta las amistades pueden cambiar — lo único que te acompaña toda la vida es tu cuerpo. Cuidarlo no es una opción, es la única inversión que no falla.
Me metí de lleno en pie y tobillo después de la pandemia. Vi a un montón de gente con problemas de este tipo y muy pocos fisios trabajando bien esa zona — analizar la pisada, la biomecánica, cómo se mueve realmente una persona. Ahí encontré mi nicho y mi pasión. Con el tiempo encontré también en cervicales y espalda otro campo que me gustaba y que podía trabajar igual de bien.
Graduado en Fisioterapia por la Universidad Autónoma de Madrid (2015-2019). Fuera de la clínica, divulgo en Instagram y YouTube (más de 70.000 personas entre las dos), leo sobre emprendimiento, crecimiento personal y novela histórica, y sigo intentando lo mismo que el primer día: que la fisioterapia le cambie la vida a quien la necesite, no solo que le quite el dolor un rato.
Conoce a Sandra
Nunca he tenido mote — para mi familia y amigos siempre he sido Sandra. Lo que sí dicen todos es que tengo mucha paciencia, y que me obsesiona sacar la mejor versión de cada persona que entra por la puerta.
Fuera de la sala, soy de planes pequeños: un café con amigas, una tarde de playa, ponernos al día entre risas. Entreno y cuido mi salud porque tengo clarísimo algo: sentirte fuerte cambia la forma en la que afrontas el día a día.
A mis clases suele llegar la misma persona: alguien que cree que el deporte ya no es para ella. Años sin moverse, una lesión que le cerró la puerta, o simplemente miedo a hacerse daño otra vez. Mi trabajo es demostrarle que eso no es verdad. Cada cuerpo tiene sus límites, pero casi siempre hay una forma de seguir moviéndose, ganar fuerza y recuperar la confianza que había perdido. Si sales de mi clase sintiéndote más fuerte y con menos miedo a moverte, vamos por el buen camino.
Me apasiona el pilates porque en una misma clase trabajas fuerza, control y cabeza a la vez. Creo especialmente en el entrenamiento de fuerza en mujeres — y en que nunca es tarde para empezar.
Graduada en Artes Visuales y Danza (URJC, mención en Artes Acrobáticas y Circenses), Máster en Liderazgo y Creación de Proyectos Culturales, e instructora formada en Pilates Evidence (Manuel Becerra). El resto del tiempo, planes tranquilos con la gente que quiero — porque para cuidar de los demás, primero hay que saber cuidarse una misma
Conoce a Alejandro “Ale”
Desde pequeño, casi todo el mundo me llama “Ale”. Amigos, familia, cualquier persona cercana — nunca ha hecho falta nada más elaborado.
Siempre me ha gustado el deporte. De pequeño, judo y natación; hoy en día, entrenamiento funcional y caminatas largas para desconectar. También me interesa el mundo del emprendimiento — dedico tiempo a aprender sobre negocios y desarrollo personal.
Cuando trato a un paciente busco algo muy sencillo: que salga de la consulta mejor de lo que ha entrado. No solo aliviar el dolor, sino ayudarle a recuperar su movimiento y volver a su vida con normalidad.
Mi interés por la fisioterapia viene de pequeño. Siempre me llamó la atención el mundo de la salud, y después de pasar varias veces por el fisioterapeuta, descubrí una profesión que me fascinó y acabó siendo mi vocación.
Graduado en Fisioterapia por la Universidad Francisco de Vitoria (2021-2025) y Máster de Formación Permanente en Ecografía y Fisioterapia Invasiva por la Universidad Camilo José Cela (2025-2026). Sigo formándome porque siempre hay algo nuevo que aprender para ofrecer el mejor tratamiento posible.
Conoce a Fernando “Fer”
Me muevo desde que tengo memoria. Calistenia desde pequeño, fútbol de toda la vida, pilates en mis ratos libres… si hay que elegir entre estar quieto o moverse, yo elijo moverse siempre. Esa misma constancia se la pido a mis pacientes.
Mi lema es sencillo: quédate siempre con el fisio que te haga cambiar. Lo tengo presente en cada sesión — escuchar, acompañar en el proceso (que a veces es lento) y encontrar la mejor vía para cada uno. No hay mayor satisfacción que ver a alguien salir con una sonrisa.
Si tuviera que quedarme con una rama, sería la deportiva y el ejercicio terapéutico. Es la parte que menos gusta al principio y la que mejores resultados da a largo plazo: enseñar a moverse bien, con control y conciencia corporal, no solo quitar el dolor un rato.
Graduado en Fisioterapia por la Universidad Europea de Madrid. Fuera de la clínica soy un friki de los bichos y la naturaleza, apasionado de los deportes acuáticos y los primeros auxilios, y siempre aprendiendo algo nuevo sobre dolor y evidencia. Cuando puedo, hago las maletas y me voy de aventura — para mí no hay mejor inversión que viajar y vivir experiencias nuevas.







